La noticia del acuerdo estratégico entre estos dos gigantes no ha hecho más que crear una ola de críticas y escepticismo en los mercados. Las declaraciones de los CEOs en el Mobile World Congress de Barcelona sobre cómo beneficiará esto al producto final no parece que haya contribuido a calmar los ánimos.
En fin que, según algunas publicaciones, las operadoras de telecomunicaciones podrían dejar un poco de lado a Nokia en sus catálogos y decantarse por otras compañías, como RIM o Apple. Y parece que la primera es la que tiene todas las papeletas para que, en la sombra, gane nuevos clientes.
Por lo pronto , sus acciones están creciendo (no puede decirse lo mismo de las de Nokia) y sus terminales son también muy populares entre los clientes de empresa y, cada vez más, entre el público en general. Veremos qué pasa cuando se comercialicen los nuevos Nokia con Windows Phone 7 como sistema operativo.